Es la hora. La segunda alma de Eirei está preparada y sólo necesita un último empuje. Y ello conlleva un cambio brusco en la vida de Tania, que verá cómo todo su mundo conocido se tambalea, para conocer una nueva realidad de la mano de Oscar. Una realidad que Tania llevaba en su interior sin saberlo.

Los caminos que discurrieron paralelos durante milenios, confluyen ahora hacia un mismo punto: La Luz. Todas las almas implicadas se cruzarán en un mismo acontecimiento para luego seguir su propio destino.

Es la hora de los reencuentros. Es la hora de la reconciliación.

Es la hora del perdón.